La Ciudad de Panamá fue la primera que los españoles fundaron en la costa del Pacífico. Nadie lo diría hoy, viendo su skyline repleto de rascacielos, centros comerciales y carreteras. El país más joven de América Latina, y punto geográfico clave, ofrece naturaleza, tradición y compras a los visitantes. Y por supuesto, la posibilidad de pasar por su famoso Canal, la mayor obra de ingeniería humana de todos los tiempos.
La autoridad del Canal de Panamá, monumento a la ingeniería y la determinación del hombre por modificar la naturaleza, ofrece a los turistas la posibilidad de conocer el Centro de Visitante de Miraflores para conocer su funcionamiento.
Ubicado en las primeras esclusas del canal desde el Pacífico hacia el Atlántico, permite no solo conocer la construcción del canal a través de una película y visitar un museo sobre su historia, sino que también es posible asistir desde una grada al paso en directo de enormes barcos.
Un narrador en directo explica el proceso y funcionamiento del canal. Ante los ojos de los visitantes, barcos de decenas de miles de toneladas se elevan 28 metros para alcanzar el nivel del lago y así seguir navegando hacia el Atlántico. El centro se encuentra a unos 20 minutos en autobús de la zona hotelera de la Ciudad de Panamá.
El Canal, columna
vertebral del país
En la misma zona se puede visitar la antigua franja de control norteamericana, donde vivían los militares de esa nacionalidad hasta la devolución del Canal a Panamá en 1999, con sus casas típicas, el YMCA de la época convertida ahora en un mercado de artesanías o el edificio de la Administración del Canal de Panamá, situado en un promontorio desde donde se controla el mismo. Existen pequeños cruceros y excursiones de día que cruzan el canal de lado a lado, o solo parcialmente para quienes no dispongan de tanto tiempo. Una experiencia interesante, además, por los paisajes que se avistan. También se puede cruzar el istmo en un tren de pasajeros que sale cada mañana de la Ciudad de Panamá hasta Colón, regresando por la noche. No circula los fines de semana.
Casco histórico colonial
Regresando a la misma Ciudad de Panamá, en su casco antiguo, se puede profundizar el descubrimiento de la fa-mosa zanja en El Museo del Canal Interoceánico, en un edificio que fue sede de la primera empresa francesa que impulsó la construcción del canal sin mucha suerte. Se encuentra situado en la plaza de San Felipe, igual que la Catedral donde suelen colocarse a diario algunos puestos de artesanías indígenas, ya que en Panamá aún perviven fuera la capital, varias comunidades nativas como los Kuna Yala, cuyos tejidos decorativos son el suvenir típico del país. Esta plaza colonial, tranquila y perezosa es uno de los puntos claves del Centro Histórico de Panamá. Un área en plena restauración en la que también destaca la Plaza de Francia, que mira al océano Pacífico. En la misma, además de comprar artesanía se encuentra una magnífica terraza y restaurante para contemplar el horizonte y disfrutar de la brisa marina en los días calurosos.
El recorrido por el Casco Antiguo se completa con la plaza Simón Bolívar, repleta de árboles y con varias terrazas donde disfrutar una comida típica. En la misma se encuentra la Iglesia de San Francisco de Asís y el Teatro Nacional, de estilo republicano y de casi un siglo de antigüedad. No hay que confundir el Casco Viejo con Panamá la Vieja, los restos de la primera ciudad fundada por los españoles, situado al otro extremo de la ciudad pero que fue abandonada ya hace siglos. Las ruinas de Panamá La Vieja también se pueden visitar, y a su lado hay un importante mercado de artesanías.
Rascacielos, bancos
y centros comerciales
Fuera del casco histórico todo es moderno en la Ciudad de Panamá. Una capital que destaca por sus altos y modernos rascacielos y que ha convertido en su skyline en uno de los más modernos de América Latina. La mejor zona para comtemplarlo es al anochecer desde “Amador Causeway”, una carretera construida sobre el mar al otro lado de la bahía. En esta zona, donde también se está construyendo el Museo de la Biodiversidad diseñado por Frank Ghery, se disfruta además de buenos restaurantes y playas limpias, pueden contratarse barcos para excursiones. En la ciudad moderna, donde se encuentran la mayor parte de los hoteles, una de las actividades preferidas del turista son las compras gracias a los precios y a la amplia oferta de centros comerciales. Otros centros muy populares son Multiplaza y Multicentro, también enormes. Desde la puerta principal de este último sale cada media hora el autobús turístico Panamá Seesighting que une los principales puntos turísticos de la ciudad en frecuencias de media hora. Rascacielos de cristal en la capital, a menos de una hora de una selva que aún conserva los tipos de vida tradicionales de los indígenas. Playas salvajes y la mayor obra de ingeniería que el hombre ha realizado para modificar la naturaleza.
