El presidente del organismo deportivo intenta conseguir el respaldo de Washington tras fracasar su plan para vender hasta el 20 % del negocio comercial de los Mundiales a inversores privados vinculados al entorno de la familia Trump.
Gianni Infantino afronta la crisis más grave de sus diez años al frente de la FIFA. Tras verse obligado a retirar su proyecto para abrir el negocio de los Mundiales al capital privado, el dirigente habría solicitado la intervención de la Administración estadounidense para contener una rebelión interna que amenaza su continuidad.
Según fuentes citadas por The New York Post, Infantino programó una conversación con el secretario de Estado, Marco Rubio, bajo el argumento de que el fútbol puede convertirse en una herramienta de “poder blando para Estados Unidos”. Sin embargo, uno de los interlocutores consultados por el periódico sostuvo que el verdadero objetivo era proteger su cargo.
Una llamada
con Marco Rubio
La conversación con Rubio estaba prevista para las 9.00 horas de la costa este estadounidense de este lunes. El contacto llega después de que Infantino tratara, sin éxito, de comunicarse directamente con Donald Trump, con quien ha cultivado una relación especialmente estrecha durante los últimos años.
El presidente de la FIFA pretende presentar el Mundial como un activo estratégico para la influencia internacional de Washington. No obstante, la crisis no es diplomática, sino institucional. Su liderazgo ha quedado debilitado por la falta de transparencia con la que se diseñó una operación que comprometía los principales ingresos futuros de la organización.
La proximidad de los inversores propuestos al entorno de Trump ha añadido una dimensión política al conflicto. El principal interesado era Thrive Capital, firma fundada por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense.
El Departamento de Estado de EE. UU. desmiente
conversaciones de Infantino con Marco Rubio
No obstante, el Departamento de Estado negó dichas versiones a través de Dylan Johnson, asistente del secretario Rubio.
“No hay planes para que el secretario Rubio hable con Infantino y no hay llamada esta mañana”, declaró el funcionario en redes sociales.
Cabe resaltar que pese a que Infantino anunció el pasado viernes que la propuesta no avanzaría, varias federaciones de todo el mundo se han pronunciado en contra de la reelección del dirigente que parecía segura hasta hace pocos meses.
El próximo año se llevarán a cabo las elecciones para elegir presidente de la FIFA, un cargo que Infantino parecía tener asegurado, pero que ha sido resistido en los últimos días.
Federaciones como Gales, Serbia y Suecia ya anunciaron que no apoyarán una reelección de Infantino en la FIFA. Se espera que en los próximos días otras federaciones de fútbol también retiren su apoyo al dirigente italosuizo.
