Varios días de ceremonias y servicios funerarios comenzaron, cuando el féretro de Graham llegó al Capitolio para una breve ceremonia en la rotonda
Durante el tributo fúnebre de Lindsey Graham en la Catedral Nacional de Washington, el presidente Donald Trump recordó el difícil comienzo de su amistad durante la campaña presidencial de 2016.
El presidente Donald Trump, colegas del Congreso y líderes mundiales se despidieron del senador Lindsey Graham, el influyente y carismático referente de la política exterior cuyo repentino fallecimiento este mes a los 70 años, sorprendió y conmocionó a Washington y resonó en capitales de todo el mundo.
Dos días de ceremonias y servicios funerarios comenzaron, cuando el féretro de Graham llegó al Capitolio para una ceremonia en la rotonda que incluyó homenajes tanto a su servicio militar como a sus más de tres décadas en el Congreso.
Desde allí, el féretro de Graham partió hacia la Catedral Nacional de Washington para un servicio funeral, solo por invitación, a las 2 p.m. (hora del Este).
Trump calificó a Graham como “un gigante del Senado de los Estados Unidos, un auténtico y singular estadounidense que nos dejó demasiado pronto”.
En su intervención, el presidente describió a quien fuera su rival en la carrera presidencial y luego su aliado como “la primera persona capaz de hacerte reír y una de las últimas con las que realmente habrías querido pelear”.
Trump relató cómo había revelado públicamente el número de teléfono móvil de Graham durante la campaña llegando a recitar el número en la catedral, pero señaló que el senador tuvo la última palabra, ya que “Lindsey no dejó de llamarme durante los siguientes 10 años”.
Líderes mundiales y colegas
Entre los asistentes se encontraban los líderes de dos países inmersos en conflictos distintos: Benjamin Netanyahu, de Israel, y Volodymyr Zelenskyy, de Ucrania; un gesto que reconocía el papel de Graham como firme defensor del poder de Estados Unidos y de sus fuerzas armadas para intervenir en los problemas mundiales. También ocuparon los bancos del templo funcionarios del gabinete de Trump incluidos el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, así como el juez de la Corte Suprema Brett Kavanaugh, senadores y legisladores actuales y anteriores.
Estos actos marcaronn el inicio de los días de ceremonias, cuyo punto final será el entierro en Carolina del Sur, el estado natal de Graham. La Casa Blanca anunció que la Base Conjunta Charleston será rebautizada en su honor. Graham falleció repentinamente el 11 de julio en su residencia de Washington, probablemente a causa de una rotura aórtica, según los hallazgos preliminares. Acababa de regresar de un viaje relámpago que incluyó una cumbre de la OTAN en Turquía donde celebró su cumpleaños y una visita a Ucrania.
La ceremonia matutina en la Rotonda del Capitolio contó con la presencia del vicepresidente JD Vance, otros funcionarios de la administración Trump y legisladores, así como de la hermana de Graham, la actual senadora Darline Graham, quien fue designada por el gobernador del estado para completar el mandato restante de su hermano.
Vance describió a Graham como un hombre de carácter audaz y arrollador alguien que “irrumpió con audacia en el Senado” con la chaqueta del traje abierta y a quien era imposible no apreciar.
“Lindsey fue una figura imponente”, afirmó John Thune, líder de la mayoría del Senado, mientras contenía las lágrimas durante su discurso. Elegido por primera vez al Congreso durante la “revolución republicana” de 1994 que llevó al Partido Republicano al poder, Graham formó parte de una nueva generación de conservadores que ocuparon escaños en la Cámara de Representantes, y fue uno de los primeros republicanos de su estado sureño en lograrlo desde la era de la Reconstrucción.
Durante décadas, Graham estuvo en el centro de la acción miembro de prácticamente todos los grupos bipartidistas del Congreso, demostrando una capacidad incesante para transformarse y adaptarse a las realidades políticas, especialmente en lo que respecta a Trump. Lindsey Graham intentó en varias ocasiones impulsar arreglos y reformas migratorias integrales en Estados Unidos. Participó en el conocido “Grupo de los Ocho” para la reforma de 2013 y buscó combinar la seguridad fronteriza con vías legales para indocumentados y Dreamers.
