El colombiano se metió en el top-10 de la general. Tadej Pogacar se mantenía como líder. Mathieu van der Poel fue el ganador de la etapa 9
El neerlandés Mathieu van der Poel se impuso el domingo en la novena etapa del Tour de Francia, su tercer triunfo en la ronda gala, tras rematar una larga escapada que discurrió por las tierras donde se entrenaba su abuelo, el mito francés Raymond Poulidor.
El ciclista del Alpecin, que ya había ganado una etapa en 2021 y otra en 2025, fue el más rápido del grupo de cuatro que sobrevivió al empuje del pelotón, que apenas llegó seis segundos más tarde.
El esloveno Tadej Pogacar se mantenía como líder de la general, mientras que el colombiano Egan Bernal se metió en el top-10.
Fue la tercera victoria en el Tour de Francia para Van der Poel, nieto de Raymond Poulidor, cuya memoria fue homenajeada por numerosas pancartas al borde de las carreteras de Corrèze.
El triunfo supone un alivio para su equipo Alpecin, en el que Jasper Philipsen dejó pasar la oportunidad en las tres primeras llegadas al esprint.
La etapa, reducida de 185 a 155 km después de que el departamento de Corrèze pasara a alerta roja por ola de calor, estuvo marcada, como estaba previsto, por una feroz batalla por formar la escapada en un terreno quebrado, ideal para los aventureros.
A pesar del calor sofocante, decenas de corredores intentaron marcharse en cabeza, entre ellos el francés Julian Alaphilippe, muy ofensivo en el inicio de la etapa.
El movimiento decisivo se inició a mitad de carrera en el exigente Suc au May, en cuya cima ocho corredores de nivel formaron un grupo decidido a disputarse la victoria: Tobias Johannessen, el mejor situado en la general (13º), Quinn Simmons, Derek Gee-West, Tom Pidcock, Lennert Van Eetvelt, Pablo Castrillo, Mathieu Van der Poel y Alex Baudin.
Pero por detrás, el equipo UAE de Pogacar impuso un fuerte ritmo para mantenerlos a tiro. La formación Netcompany Ineos, con el pretexto de defender el décimo puesto de Egan Bernal en la general, tomó el relevo para mantener la escapada bajo presión. Y la armonía dentro del grupo empezó a resquebrajarse a 27 km de la meta.
Los dos favoritos llegaron a meta junto al resto de hombres fuertes de la carrera en un pelotón de unas cuarenta unidades a sólo seis segundos del ganador. Egan Bernal llegó a la línea de meta con el pelotón y dio el salto a la décima posición de la clasificación general.
Al colombiano se le notan las ganas de figurar y, por lo pronto, ya se metió entre los diez mejores corredores de la presente edición.
A diferencia del reciente Giro de Italia, en el que mostró algunos signos de desgaste al término de la primera semana de competencia, al colombiano se le ve fuerte y motivado en una carrera que, para muchos, ha tenido el inicio más exigente de los últimos años.
