Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro el pasado mes de enero por parte de Estados Unidos, ha revelado esta madrugada que padece una “afección de salud”de la que no dio más detalles, aunque visiblemente le afecta a la voz. “Ahora mismo tengo un dolor interno muy profundo y la voz quebrada porque tengo una afección de salud”, ha dicho en una rueda de prensa en Caracas.
Sin embargo, a pesar de ello, la líder venezolana ha querido centrarse en la recuperación del país tras el doble terremoto de la semana pasada. “La verdad es que mi dolor interno o mi afección de salud prefiero convertirla en acción para ayudar y trabajar sin descanso mañana, tarde, noche, madrugada, por Venezuela, por nuestro país y por nuestro pueblo”, ha agregado.
En la conferencia de prensa, Rodríguez ha salido al paso de las informaciones que aseguran que no hubo despliegue de las fuerzas del Estado para atender las consecuencias del terremoto, que han dejado hasta ahora 2.595 muertos y 12.400 heridos. “Es miserable, desalmado, desconsiderado a un pueblo bajo angustia. Que diga a alguien que le negó acceso, ayuda, que alguien diga no hay, no, eso no existe”, ha indicado.
Venezuela lucha contra el
terremoto más mortífero
Ante esto, la presidenta ha recordado que el primero en ofrecer declaraciones al país tras los seísmos fue el ministro de Interior, Diosdado Cabello, y que “inmediatamente” se ordenó el despliegue de funcionarios de la Policía y militares. “Inmediatamente se activó el Estado venezolano en su conjunto. Lo primero que hicimos a pocas horas de su ocurrencia fue emitir un decreto para atender esta situación de emergencia, se desplegó inmediatamente el sistema de protección civil, el sistema de defensa pública”, ha explicado.
