En cualquier época del año, las fiestas cobran vida. Los deseos de divertirse,
la música, el calor del verano, ¡ponen el cuerpo en movimiento!
Sí, a bailar, bailar y bailar hasta que salga el sol al otro día
El baile transforma la música en movimiento. Esta expresión física produce una poderosa energía química en tu cuerpo. Al moverte, liberas hormonas de la felicidad que reducen el estrés y te llenan de vitalidad. Además, te conecta con una energía emocional que libera lo que sientes.
Cuando bailas, tu cerebro se enciende y crea sustancias químicas naturales. Estas son las más importantes:
Endorfinas: funcionan como un analgésico natural. Reducen el dolor y el estrés.
Dopamina: es la hormona del placer. Te da motivación y una gran sensación de satisfacción.
Serotonina: Mejora tu humor y te ayuda a sentirte en paz y feliz.
Oxitocina: Si bailas acompañado, esta hormona aumenta. Te ayuda a sentirte más cerca de los demás.
Baila al son de Aries. Aries es vital, simpático, ¡exagerado! Apasionado y fogoso, se siente atraído por los compases latinos y caribeños, de mucha sensualidad. Y así también le gusta expresarse, con pasión y sensualidad.
Baila al son de Tauro. A pesar de la tranquilidad y lentitud que caracteriza al signo, el Toro puede ser un bailarín muy sensual, solo bastará la canción y la compañía apropiadas, para que salga a la pista a lucir su destreza. Es un signo que disfruta mucho de distintos géneros musicales.
Baila al son de Géminis. El baile se le da muy naturalmente a Géminis, que siempre está muy dispuesto a bailar. ¿Será que Mercurio, su regente, lleva alas en los pies? Es un signo curioso, que disfruta de la diversidad, y así son sus gustos musicales.
Baila al son de Cáncer. Como signo de Agua, pareciera que Cáncer se mueve ondulantemente y sin esfuerzo, como las olas del mar. Suelen tener mucho ritmo y gracia para el baile. Romántico y sensible, sus ritmos favoritos son suaves canciones de amor, para bailar muy junto.
Baila al son de Leo. La pista de baile será un escenario para Leo, casi un lugar ideal para llamar la atención, y se asegurará de que así sea, con movimientos llamativos y exagerados. Y como el León viene de la selva, no es entonces extraño que se sienta atraído por ritmos afro, de mucho ritmo y percusión.
Baila al son de Virgo. La búsqueda de la perfección del signo también se manifiesta en la danza. Cuanto más difícil el ritmo, más interesado en dominarlo. Piensa en Michael Jackson o Beyoncé en el escenario. ¡El timing perfecto! Si compartes su signo, ¡comienza a practicar street dance!
Baila al son de Libra. La elegancia y la gracia del signo se destacan en la danza, especialmente en aquellos ritmos para bailar tomados de la pareja. Las melodías suaves, también aquellas famosas de los años 50, para bailar “cheek-to-cheek”, estilo Ginger y Fred.
Baila al son de Escorpión. Al apasionado escorpión le cuesta mucho relajarse, y por ello, la música que más le seduce bailar, es exactamente igual a él: explosiva, rítmica, salvaje. No es de extrañar entonces que los compases del rock más pesado le lleve a bailar hasta agotarse.
Baila al son de Sagitario. El Centauro despliega gran energía e intensidad, y jamás perderá la oportunidad de danzar. Y aunque parezca un poco anticuado, un alegre vals vienés, lo hará girar, girar y girar alegremente, y se sentirá flotando de felicidad.
Baila al son de Capricornio: Hasta la danza es un asunto que Capricornio tomará con seriedad. No resultará extraño que tome clases de baile para dominar los movimientos a la perfección. La sensualidad del tango permitirá hacer gala de su natural elegancia.
Baila al son de Acuario: La música convencional, el top chart lo aburrirá irremediablemente, ya que es innovador y le gusta descubrir nuevos estilos. Su estilo de baile es libre, simplemente se deja llevar y lo atrae mucho la música como el reggae o hip-hop.
Baila al son de Piscis: Piscis rige los pies, por lo cual, la danza se le da naturalmente. Muy influenciado por los estados de ánimo, bailará de acuerdo a sus emociones. Cuando está alegre será el reggaetón, cuando se siente romántico (¡casi siempre!), serán canciones románticas, mirando profundamente a los ojos.
