Un 8 de Noviembre de 1871 Porfirio Díaz Proclama el Plan de la Noria

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En julio de 1871 se celebraron en México las elecciones presidenciales en las que Benito Juárez –quien fungía como primer mandatario de la nación desde hacía varios años-, Sebastián Lerdo de Tejada y Porfirio Díaz se perfilaron como candidatos. La victoria fue para el licenciado Juárez con 5837 votos contra 3555 que obtuvo Díaz y 2874 para Lerdo de Tejada.
El Plan de la Noria fue un movimiento organizado por el general Porfirio Díaz, quien se manifestó opuesto a la reelección de Benito Juárez. Se organizó en 1871, dando lugar a un levantamiento armado que se conoció también como Revolución de la Noria. El plan fue expuesto en la hacienda de la Noria, propiedad de Díaz.
Antecedentes
Benito Juárez había sobrellevado con gran habilidad un período de intensos conflictos en la historia me-xicana, como la Guerra de los Tres Años y la imposición del Segundo Imperio Mexicano. Destacó como jurista y docente, por lo que gozó de gran aprecio entre la población, pasando a la posteridad con el apelativo de El Benemérito de las Américas. Ejerció dos períodos presidenciales, en principio apegado a la ley, aunque no exento de conflictos, por ejemplo, contra la Iglesia y los militares, debido a la reducción de privilegios que implantó.
A pesar de estar contemplado en la constitución que el presidente de México no podía reelegirse, Benito Juárez se postula para un tercer período. Esto genera malestar en diferentes sectores políticos. Su principal crítico era Porfirio Díaz, que también tenía aspiraciones presidenciales. Contra toda crítica, Juárez se postula; lo que provoca un alzamiento militar que es rápidamente sofocado. El 7 de octubre es reelecto para un tercer período presidencial.
Esto provocó que se le acusara de haber fraguado un fraude con las elecciones. Porfirio Díaz desconoció a Juárez y promulgó el Plan el 8 de noviembre de 1871.
Porfirio Díaz proclama el Plan de la Noria, en el que ataca a Juárez y declara que: “La reelección indefinida, forzosa y violenta, del Ejecutivo Federal, ha puesto en peligro las instituciones nacionales […]. En el curso de mi vida política he dado suficientes pruebas de que no aspiro al poder, a cargo, ni empleo de ninguna clase; pero he contraído también graves compromisos para con el país por su libertad e independencia, […]“menos gobierno y más libertades” nuestro programa […] Que la elección de Presidente sea directa, personal, y que no pueda ser elegido ningún ciudadano que en el año anterior haya ejercido por un solo día autoridad o encargo cuyas funciones se extiendan a todo el Territorio Nacional […] Que ningún ciudadano se imponga y perpetúe en el ejercicio del poder, y ésta será la última revolución”.
Desarrollo de los acontecimientos
El plan proponía esencialmente la destitución de Benito Juárez, con el argumento de que su reelección violaba el espíritu y la letra de la Constitución de 1857. A raíz del pronunciamiento de Díaz, otros militares fueron sublevándose en otras partes del país, hechos eco del descontento que les producía lo que consideraban un afán de Benito Juárez para mantenerse en el poder de por vida.
El Plan de la Noria contó también con el apoyo de Sebastián Lerdo de Tejada, a la sazón presidente de la Suprema Corte de Justicia, y reciente contendor electoral, tanto de Juárez como de Díaz.
El gobierno de Juárez no dudó en enfrentar las su-blevaciones. El titular del Ministerio de Guerra, Ignacio Mejía, desplegó con éxito varios frentes que contuvie-ron a los sublevados. Algunos levantamientos resistieron más que otros, como el de Vicente Jiménez en Guerrero.
La llamada Revolución de la Noria comenzó a estancarse. Transcurrió un año durante el cual los alzamientos se producían y del mismo modo eran neutralizados. De este modo, no era posible llegar a una conclusión concreta. Además, como en todo conflicto, el descontento entre la población se hacía cada vez más patente, en la medida que parecía que no tendría fin.
Un acontecimiento no planificado, el 18 de julio de 1872, fue el detonante para el desenlace: la muerte de Benito Juárez. Fue una excelente oportunidad para establecer un alto en las hostilidades. La subsecuente subida al poder de Sebastián Lerdo de Tejada, y su decreto de amnistía, allanaron el camino para cerrar el conflicto.
Acontecimientos posteriores
Porfirio Díaz se retiró de la actividad pública al concluir la Revolución de la Noria. Se reincorporaría a la actividad política para ser electo presidente de México en 1876. Y a pesar de haber iniciado un conflicto contra el afán reeleccionista de Benito Juárez, él mismo se las arreglaría para ser reelecto nueve veces, siendo el presidente mexicano que ejerció el poder por mayor tiempo.
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