Temporada de Auroras Boreales: Cómo Viajar Para Verlas

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En las noches de invierno, hay viajeros que se internan en la naturaleza nórdica. Poco importan el frío o la penumbra ante la emoción: los extremos valen la pena para observar una danza de colores en el cielo.
En el hemisferio sur es conocida como Aurora austral, y en el  hemisferio norte como Aurora boreal, cuyo nombre proviene de Aurora,  la diosa romana  del amanecer, y de la palabra griega Bóreas, que significa norte.
Los mejores momentos para observarla son entre septiembre y marzo en el hemisferio norte (aurora boreal), y entre marzo y septiembre en el hemisferio sur (aurora austral).
Los antiguos finlandeses creían que se trataba de chispas producidas por las colas de zo-rros místicos que corrían por la tundra; algunos nativos norteamericanos pensaban que con estos destellos se manifestaban los espíritus. Tal vez el efecto duraba unos segundos, pero se quedaba en su mente por siempre. Eso no ha cambiado a pesar del paso del tiempo.
Por decepcionante que suene, la aurora boreal no tiene que ver con la magia. Es un fenómeno natural que sucede cuando las partículas solares chocan con el campo magnético de nuestro planeta. Lucen como una cortina en movimiento que adquiere tonalidades, como el verde, azul, rojo o violeta.
Para muchos, ver este espectáculo en vivo es una meta por cumplir. La nueva temporada ya comenzó, y algunos afortunados harán su sueño realidad. Si entre sus planes en el futuro está unirse a ellos, esta es una pequeña guía con datos básicos que debe conocer: los destinos ideales, experiencias fuera de lo común para su observación y las condiciones que se requieren para ‘cazar’ auroras.
El fenómeno ocurre en ambas zonas polares (existen auroras boreales y australes), pero es más fácil verlo en el norte porque hay más puntos de observación accesibles al público, según indica el sitio especializado The Aurora Zone. A continuación le contamos por qué estos son algunos de los mejores destinos para su avistamiento.
A dónde ir
En Finlandia, en la región de Laponia (que comparte con Suecia y Noruega) se producen auroras unas 200 noches al año, entre septiembre y marzo. Además, si va durante los equinoccios, el frío es moderado. La capital de la provincia, Rovaniemi, es uno de los puntos de partida por su cercanía a los parques nacionales; se encuentra a una hora de vuelo desde Helsinki. La región de Laponia y Alaska son dos de los mejores lugares para observar el fenómeno.
El Parque Nacional de Abisko, en Laponia sueca, cumple con las condiciones meteorológicas ideales, con un plus: Aurora Sky Station, una instalación diseñada para facilitar el avistamiento. De diciembre a marzo se llega a la estación en teleférico y se disfruta el espectáculo en una terraza. Hay una sala de exposición que explica el fenómeno y lo recrea con amplificadores visuales y de sonido. Está cerca de Kiruna (un vuelo de hora y media desde Estocolmo).
En el archipiélago noruego de Svalbard, de noviembre a febrero no hay luz del sol; aunque ocurre en otras zonas del mundo, este es el único asentamiento donde las luces del norte se hacen visibles en el día. La experiencia será casi íntima: el centro administrativo de las islas, Longyearbyen, tiene una población de apenas 2.100 personas. Un vuelo de tres horas desde Oslo lo lleva al destino.
En otros países, la aurora aparece en casi todo el territorio, pero hay que trasladarse en avión, si se quiere tener más posibilidades. En Islan-dia, muchos tours parten desde Reikiavik, y sus puntos de observación se localizan a dos horas.
Alaska es uno de los dos únicos destinos en el continente americano donde se observa. Aparece en todo el estado, pero la ciudad de Fairbanks (la segunda más grande, después de Anchorage) tiene la menor precipitación, lo que favorece el fenómeno. La temporada va de agosto a abril. Quienes logran verla pueden llevarse a casa un certificado (otorgado por el Morris Thompson Cultural and Visitors Center) para presumirlo a sus amigos.
Las auroras boreales se observaron y probablemente impresionaron mucho a los antiguos. Tanto en Occidente como en China, las auroras fueron vistas como serpientes o dragones en el cielo.
Las auroras boreales han sido estudiadas científicamente a partir del siglo XVII. En 1621, el astrónomo francés Pierre Gassendi  describe este fenómeno observado en el sur de Francia y le da el nombre de aurora polar. En el siglo XVIII, el astrónomo británico Edmond Halley  sospecha que el campo magnético de la Tierra desempeña un papel en la formación de la aurora boreal.
Henry Cavendish, en 1768, logra evaluar la altitud en la que se produce el fenómeno, pero no fue hasta 1896 cuando reproduce él en el laboratorio de Kristian Birkeland  con los movimientos de las partículas cargadas en un campo magnético, facilitando la comprensión del mecanismo de formación de auroras.
Canadá: Tendrás que usar guantes, gorra, y botas para mantener el calor, porque entre más fría y obscura este la noche, mayor probabilidades tendrás de que el cielo se ilumine. Para observar hay que ir a Whitehorse, en Yukón, ahí encontrarás tiendas de campaña para esperar a que esto suceda.
Datos Curiosos: La mejor temporada para verlas es desde finales de otoño (octubre) hasta principios de primavera (febrero y marzo).
Nunca verás un espectáculo de auroras boreales iguales, siempre tienen algo distinto.
Se producen a 500 kilómetros de distancia de la tierra.
Se puede predecir más o menos cuando se presentarán las auroras gracias a satélites que estudian el sol.
Pueden durar minutos u horas, es cuestión de suerte.

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