María Fernanda Gardeazábal, el Rostro Colombiano de la Deportación en la era Trump

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La colombiana de 18 años viajó el martes 31 de enero a Houston para unas vacaciones, a su llegada las autoridades de EE.UU. la tuvieron aislada y la devolvieron el miércoles en la noche a Colombia. Tiene una visa válida hasta diciembre de 2026

María Fernanda Gardeazábal cumplió 18 años el primero de octubre de 2016, dos meses después, el 3 de diciembre se graduó como Bachiller del colegio Nuevo San Luis Gonzaga. Su sueño era estudiar Ingeniería Civil en la Universidad Nacional de Colombia. Sin embargo, no obtuvo el puntaje necesario para ingresar. Así que su prima hermana la invitó a Houston (Estados Unidos), donde reside hace 13 años, para que disfrutara de las vacaciones.

Antes de terminar el año pasado María Fernanda y su padre, Ricardo Gardeazábal, comenzaron a hacer todas las diligencias para poder viajar. La embajada de Estados Unidos le otorgó a la joven el tipo de visa B1 y B2 (Turismo) con vigencia del 14 de diciembre de 2016 al 12 de diciembre de 2026. Con los papeles en regla compraron tiquetes en la aerolínea Avianca y en la madrugada del martes 31 de enero llegaron al aeropuerto El Dorado de Bogotá. Su vuelo 366 salió a las 4:59 de la mañana e hizo una escala en San Salvador (Salvador) y de ahí salía a Houston (Estados Unidos) en el vuelo 368.

María Fernanda iba feliz. Era la primera vez que viajaba en avión, y que salía de Colombia. A bordo de la aeronave se tomó fotos y le escribió un mensaje a su padre: “Papito, eres el mejor papá del mundo, gracias por esto”, eso fue lo último que supo Ricardo. A las 7:21 de la noche de este martes recibió una llamada de Estados Unidos, un oficial de migraciónque no se identificó con ningún nombre lo comunicó con su hija María Fernanda Gardeazábal López. En medio de las lágrimas la joven le dijo: “Papá, me permiten llamar para decirte que me devuelven mañana (miércoles) a Colombia a las 3:30 de la tarde, me quitaron el celular y me separaron de mi prima”. Eso fue todo lo que pudieron hablar.

Inmediatamente, Ricardo devolvió la llamada al número que acababa de contestar e intentó comunicarse con las autoridades estadounidenses para averiguar sobre la situación de su hija. Le contestó un oficial de migración y Ricardo le dijo: “Señor, por favor déjeme hablar con mi hija”, al otro lado del teléfono el hombre le respondió: “no hago favores” y no logró saber nada. Hasta ahora no sabe por qué razón su hija no pudo entrar a Estados Unidos, ni por qué la separaron de su prima. Y es enfático en repetir una y otra vez: “¿para qué le dieron la visa?”. “Me tuvieron a mi chiquita como si fuera una delincuente, y ella viajaba con todos sus papeles en regla y llevaba su tiquete de regreso con Avianca para dentro de dos meses”.

A eso le suma, que su prima dentro del aeropuerto pidió estar con la joven, pero los oficiales de migración le pidieron que se fuera para su casa,porque María Fernanda ya era mayor de edad y podía responder sola. A pesar de señalar esto no le han permitido hablar con su prima. La familia Gardeazábal se comunicó con el embajador colombiano en Estados Unidos, Juan Carlos Pinzón, para recibir una explicación de por qué devuelven a la joven. La entidad designó a John Ibarra funcionario del Consulado de Houston para solucionar el estado de María Fernanda. Gracias a esto su padre, Ricardo, logró comunicarse de nuevo con María Fernanda quien le dijo que volvería a Colombia en la noche del miércoles en el vuelo de United que aterrizaría a las 10 p.m.

 

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