Estados Unidos Hace Cuarenta Años que Sostiene   Dictaduras, Donde se Asesinan a los Pueblos    

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Por Emilio Martínez Paula

Las naciones que se suponen países demócratas,  que  respetan los derechos humanos, es decir poder hablar y escribir libremente, y ejercer la libre empresa,  dedicarse a los negocios, sin lo cual los países no pueden desarrollar un economía próspera, deberían reunirse para llegar a acuerdos de cómo deben ejer-cerse la reglas o los principios de el llamado Mundo Libre. De lo contrario siempre caeremos en la posibilidad de que aparezcan esos monstruos, como Adolfo Hitler, que asesinó a más de cuatro millones de seres humanos, la mayoría judíos, en forma brutal algo increíble  que pueda suceder en nada menos que en Alemania, país de filósofos, poetas y escritores de sobrado talento. Pero todos esos crímenes brutales campearon por su respeto en la Alemania de Adolfo Hitler, hombre que llegó al poder en elecciones libres.  Como que en aquella época no  teníamos televisión  escuchábamos  las películas que ponían en los cines.  ¿Era Hitler un gran orador? No lo creemos, sus discursos  estaban llenos de medio-cridad  y estupideces, como, por ejemplo, cuando oímos  al malvado hombre del bigotico ridículo,  en uno de sus discursos vociferar: En Alemania cada muchacha tendrá un novio, cada joven un automóvil. La promesa era tan ridícula como falsa, pues las jóvenes alemanas no se pudieron casar pues la juventud alemana perdió la vida  en los campos de batalla. Sin embargo de vez en cuando  oímos hablar de que se organizan grupos en los Estados Unidos y otros países, pro Nazis.
Nosotros, que combatimos a la brutal dictadura de Fidel Castro,  y que desembarcamos en Cuba con el rifle en la  mano en varias ocasiones, recordamos perfectamente cuando salimos desde Cayo Maratón en una lancha de gran fuerza con una calibre 50 en la proa,  rumbo a Cuba, en una misión de  la Triple A, organización dirigida por Aureliano Sánchez Arango. Luego que el jefe de policía del cayo nos deseara buena suerte en nuestro arriesgado empeño. Estábamos acercándonos  a las costas de Cuba cuando vimos que la armada de los Estados Unidos  rodeaba a la isla de Cuba y obligaba a lo buques de guerra de Rusia que se alejaran del lugar.  Como consecuencia de todo esto, pudimos ver que los rusos y los estadounidenses habían llegado a un cobarde acuerdo. Los Estados Unidos en el famoso pacto de las dos K, Kennedy y Kruschev acordaron un  arreglo  miserable en el cual los Estados Unidos protegería a Fidel Castro,  a cambio que los rusos no pusieran bombas atómicas en Cuba, como amenazaban. Así que ya lo saben, algo que siempre los presidentes de los Estados Unidos han guardado  en cobarde silencio.  Cuba sigue esclavizada por los Estados Unidos.   Podremos llegar a un acuerdo con el presidente Trump posiblemente. En eso estamos trabajando. Obama, cuando era presidente  de los Estados Unidos le ofreció a los Castro en bandeja de plata, enviarle para Cuba a un  grupo de criminales, entre ellos a un condenado a cadena perpetua por haberse infiltrado en Hermanos al Rescate, siendo  res-ponsable del asesinato perpetrado derribando las avionetas, desarmadas de los patriotas que se  dedicaban, como Hermanos al Rescate, a auxiliar patriotas  perdidos en su viaje por el mar, desde Cuba a los Estados Unidos.
Resumiendo, las democracias   no responden al llamado del momento. Hoy podemos ver a los valientes jóvenes venezolanos inmolándose  por ver a Venezuela libre. La ma-yoría de los  venezolanos no saben qué hacer. La técnica que están usando es tan patriótica como que ya se debe cambiar. Las soluciones para los problemas de los que pretenden imponerse, como Maduro en Venezuela,  es la respuesta de los países democráticos que deben dar un paso firme en ese aparato casi inútil y deficiente conocido como la OEA, Organización de los Estados Americanos  y darle un plazo a los Maduro y Diosdado, acusado entre otras cosas de traficante de drogas, de 24 horas para que se asilen en donde les den asilo, o que las democracias tomarán las armas para evitar que los tipos como Maduro, Diosdado y comparsa, sigan asesi-nando a los jóvenes venezolanos que salen a las calles pidiendo que los ya mencionados tengan que abandonar  Venezuela. Y terminar en una prisión. Es triste ver que más de cien jóvenes han sido asesinados en las calles de Venezuela, antes el silencio de las naciones que integran la OEA.
La historia los recordará por su cobardía.

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