Equinoccio de Primavera, Tiempo de Limpieza Física y de Energías Espirituales

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Marzo es un mes emocionante que tiene dos lunas llenas, lo que significa que la segunda es una Blue Moon / Luna Azul. Además, comienzan los viajes de Júpiter y Mercurio retrógrados y llega la Primavera (Otoño en el hemisferio sur) con el Equinoccio Vernal. Este mes nos obsequia una gran variedad de regalos: renovaciones, días afortunados y relajados, sorpresas, giros argumentales y recurrentes invitaciones a comenzar una desintoxicación y tratar asuntos de pareja.
El Equinoccio de Primavera es un momento mágico del año, una fiesta para el renacimiento y la renovación. En todas las partes del mundo se hacen multitudinarias celebraciones como un canto a la vida y una forma de sintonizar con el Cosmos.
El Sol empieza de nuevo su recorrido por el cielo, los días empiezan a ser más largos, el aire, más y más caliente. De nuevo, empieza la vida.
En realidad, el Equinoccio de Primavera, este punto de equilibrio entre el día y la noche, es un guardián del tiempo, que significa la dicha de pasar de la oscuridad y el frío al calor y la luz. Puntual a su cita, la naturaleza vibra y toma impulso con la primera de las estaciones del año. Esta alegría de vivir debe sentirse también en nuestros cuerpos y en nuestros corazones.
Cuestión de energías y de salud
El inicio del recorrido solar por el Zodíaco trae energías nuevas, por eso es buen momento para efectuar limpiezas de todo tipo, tanto exteriores como interio-res.
No obstante, siempre habrá quienes experimen-ten un bajón en primavera, ya sea físico, emocional o psicológico. Cualquier cambio de estación supone un pequeño esfuerzo para nuestros organismos, porque deben adaptarse a las nuevas condiciones del entorno. Las alergias, por ejemplo, atacan preferentemente durante esta estación del año, y cada vez hay más alérgicos en el mundo.
La falta de conciencia, ante la necesidad de adaptación física y espiritual de la nueva estación, es lo que hace caer en depresiones a algunas personas.
Según el sistema chino de los cinco elementos, la primavera se relaciona con el hígado y la vesícula biliar. Cuando lo castigamos con una alimentación o conducta poca apropiados, podemos ser víctimas de debilidad o fatiga muscular.
La limpieza hay que entenderla en un sentido físico, personal y del entorno o de la casa, tanto como emocional y espiritual. Conviene prestar una atención consciente a la nutrición, al descanso y, en definitiva, al cuidado y la expresión de uno mismo. En un sentido físico, es buen momento para un pequeño ayuno o para la desintoxicación a base de jugos naturales, verduras frescas y alimentos crudos.
La actividad física y los ejercicios al aire libre ayudarán a armonizar el cuerpo con la mente y aportarán serenidad.
Magia y celebraciones
Se relaciona con los druidas y con Ostara, la diosa que simboliza el paso del tiempo, la nueva vida y la fertilidad. Su nombre deriva, probablemente, de east (el Este), al igual que Easter, el nombre que le dan a estas fiestas. Esto se debe a la asociación con el punto por el que sale el Sol, que, como la primavera, también es símbolo de amanecer, luz, calor, etc.
Pero no hay una forma, sino muchas, de celebrar los equinoccios, ya que dependen del lugar y la cultura. Pero siempre hay un elemento en común: la esperanza de una nueva vida, de un destino que florecerá gozoso y próspero.
Estas celebraciones son muy antiguas. En Mesopotamia, cuna de la cultura astrológica, se conocían como akitu, y daba lugar a doce días de fiestas. Se tomaba como el inicio del año y se consideraba, simbólicamente, como una especie de matrimonio sagrado.
Es un tiempo en el que podemos experimentar y sentir el viaje de nuestra consciencia a lo largo de nuestra vida.
Cosas que puedes hacer a nivel individual, hay también otro tipo de ceremonias que son colectivas
Crear un espacio sagrado con todo aquello que te inspire (velas, incienso, flores, altar, etc.) en el exterior, tu jardín, patio, etc. para observar el amanecer y mientras que se produce puedes recitar alguna oración o mantra o permanecer en silencio, reflexionando sobre el viaje de tu vida y generar la intención de cambio y apertura.
Puedes llevar a cabo una meditación sobre la inmensa fortuna de haber renacido como un ser humano o también una meditación denominada Metta.
Puedes hacerlo también en el interior de casa siempre que tengas una ventana dirigida hacia el este y por la que entre el Sol al amanecer.
Conecta con tu corazón, con tu interior, con la intención de que pueda salir desde dentro de su caparazón una energía renovada, tu creatividad latente y tu amor por la vida. Con el equinoccio de primavera, la luz comienza a reinar sobre las tinieblas y la Naturaleza resucita nuevamente del sueño congelado del invierno.
Planta una semilla que simbolice el nuevo inicio, la eclosión y arranca un poquito de hierba simbolizando así el final del invierno y de cualquier comportamiento o relación que quieras dejar atrás.
Haz limpieza física de todo lo que hay a tu alrededor, en tu casa, en tu trabajo, etc. Coge la escoba y la bayeta y limpia todo, despréndete de todo aquello que no consideres. Este ritual de limpieza primaveral deja espacio para la energía que pocos días después va a proporcionar el Sol cuando entre en Aries su signo de exaltación. En la medida que limpias, límpiate también de remordimientos y resentimientos, de estancamiento y desorden dejando paso a la abundancia y el crecimiento.

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