EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA

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La Primera Ley de un historiador es
no atreverse a mentir .
La Segunda es no tener miedo a
la verdad. CICERÓN

Sin dudas el descubrimiento del llamado Nuevo Mundo, tan anciano como el Viejo, es el acontecimiento más importante ocu-rrido hasta el 1492. Como el descubrimiento de América nos interesa a todos debemos comentarlo. Y recordar que comienza en España, con sus reyes y sus gentes, sus intrigas sus traiciones sus engaños, y por qué no, su generosidad y sus logros.
Con razones y sin ellas los personajes de la Península, de España, dejan un legado, más bien imponen, en Hispanoamérica, que incluye la lengua española, la mezcla de razas, si es que hay razas, y la religión católica y algunas de sus variantes.
Aquí pudiéramos preguntarnos quién era este Cristóbal Colón. Los reyes Fernando e Isabel se encuentran frente a un extraño y desconocido aventurero, nacido sabe Dios dónde, que tenía un proyecto rechazado en otros países y recientemente en Portugal.
No se puede hablar del descubrimiento sin mencionar a  don Fernando e Isabel la Católica, aunque Cristóbal Colón, es naturalmente,  el héroe de estas peripecias.
A Fernando no le entusiasman los proyectos  de Colón. El rey de Castilla tiene su cabeza limitada a la política y la guerra. En 1492 las arcas de Castilla están agotadas después del prologado guerrear contra los moros, por lo que don Fernando no pone mucho interés en los planes del descubrimiento que eran muy costosos.
Presentar a Colón como un desconocido sorprende  a algunos, pues este personaje es recordado cada 12 de octubre en los últimos 525 años. Sin embargo en los momentos que aparece en la historia es un navegante  desconocido, un aventurero que anda en busca de un rey que patrocine sus andanzas en busca de riquezas y el camino más corto para ir a la India, que era una región muy rica en esa época.
Colón, un hombre muy alto y muy blanco, según hemos leído por ahí, pedía un apoyo económico en lo que los reyes no estaban interesados, o no podían dar. Tal parece que todo estaba arruinado cuando aparece un tal Luis de Santángel, un judío que se dio cuenta de las posibilidades de ganar riquezas si el plan de Colón daba resultado. Conversa con Fernando e Isabel y esta se entusiasma y dicen que dijo “si no hay dinero suficiente empeñaría mis joyas”. Al ver la decisión de Isabel, Fernando nombra a Colón Almirante de la Mar Océana y le otorga el título de virrey y gobernador de las tierras que descubriera y el diez por ciento de las utilidades del negocio.
Para hacer la historia más corta montemos a Colón y su marinería en dos pequeñas naves La Pinta y La Niña y en la nao Santa María que era la capitana, a Colón.
Zarpan el 3 de Agosto de Palos de Moguer, con unos 120 hombres a bordo.
Tras 18 días de navegar hacia lo desconocido, alejándose de las costas, se oyen murmullos de descontento entre la marinería, que se amotina y exige regresar a  España.
Amenazan a Colón con lanzarlo a las furias de las olas. Los amotinados son los vascos que van en la Santa María.
Colón se atrinchera en el puente de mando con su gente de confianza. Pide calma y que le den una semana más de navegar hacia lo desconocido. El motín se aplaca de momento.
El 12 de octubre de 1492, a las dos de la madrugada, Rodrigo de Triana  da el grito de ¡Tierra!
¡Tierra! La primera sonoridad hispana que estremece al Nuevo Mundo. Han llegado a una isla que los nativos llaman Guahanani, o algo parecido según les suena a los españoles. Colón le pone por nombre San Salvador, pues de buena lo ha salvado.
La isla está habitada por gente muy pobre de todo. “Me parece, apunta el Gran Almirante, que son muy pobre de todo ¡Andan desnudos como su madre los parió!
Como no encuentran algo de valor siguen navegando.
Durante su travesía Colón dejó escrito en su cuaderno de bitácora el movimiento diurno de la Estrella Polar, la que los astrónomos creían inmóvil sobre el Polo Celeste.
El 27 de Octubre llegan a Cuba, a la que llamó ¡la tierra más fermosa que ojos humanos han visto!
Le llama la atención ver a los hombres con un “tizón en las manos, que absorben humo por la nariz y lo echan por la boca”. Es la primera vez que los europeos ven fumar, la maldición india que aún envenena al hombre.
Luego de descubrir la isla de Cuba sigue hasta las tierras que hoy llamamos Haití y República Dominicana, a las que  pone por nombre La Española, que fue su isla predilecta.
Colón hace tres viajes más, llega a la costa de lo que hoy es Venezuela conquista a Cuba, desde donde  Hernán Cortés,  con quinientos españoles y 200 indios cubanos, sale rumbo a México a conquistar lo que llamó La Nueva España, o sea lo que hoy es México.
Y ya que hablamos de 200 indios cubanos es bueno aclarar que en Hispanoamérica no hay indios, pues no han nacido en la India.
El error se produce pues Colón creía que había llegado a la India y llamó indios a los nativos que no son indios.
Para poner las cosas más claras los ingleses le cambiaron a los nacidos en la India el nombre por hindúes.

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