El 28 de Enero en la Historia de Cuba

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Por Emilio Martínez Paula

En más de una ocasión he sido in­vitado a conversar sobre la fecha que recuerda la llegada a este mundo del Apóstol de la independencia de Cuba, que amó a Nuestra América y dejó constancia de ello a su paso por Méxi­co, donde se hizo perio-dista, Guatema­la, Venezuela, República Dominicana, Costa Rica y cada rincón visitado.
El 28 de Enero de 1853 nace en La Habana José Julián Martí y Pérez, en la calle de Paula No. 41, hoy Leonor Pérez No. 314, en donde actualmente se encuentra instalado el Museo José Martí. Hijo primogénito, de Mariano Martí y Navarro, sargento primero del Real Cuerpo de Artillería, natural de Valencia, España, y de Leonor Pérez y Cabrera, natural de Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias.
El Padre don Mariano Martí, al que Jorge Mañach describe como no sobrado de inteligencia y algo pronto para el enojo tenía nueve hermanos. Así Martí tenía nueve tíos por el lado paterno. Eran familias que se multipli­caban, pues a su vez Don Mariano trajo al mundo a siete hijas, después del pri­mogénito José Javier.
Pepe, como lo llamaba su madre, quería a sus hermanas, aunque sólo cinco alcanzaron la adul­tez. Dos de ellas, María del Pilar Eduarda y Dolores Eus-taquia Lolita, murieron tempranamente. La primera a los seis años, y la se­gunda a los dieciocho. De las hermanas de Martí se conoce muy poco.
El 22 de Diciembre de 1855, al padre de Martí le conceden la licencia absoluta como subteniente graduado sargento brigada del Regimiento de Artillería y el 18 de Diciembre de 1856 comienza a trabajar como celador del Barrio del Templete de La Habana. Pero debe renunciar a dicho cargo el 3 de Mayo de 1857 para viajar junto con su familia a España, para reponer en la Península su salud quebrantada. En Junio de 1859 regresa Martí junto con sus padres a La Habana, una vez que se ha resta-blecido su padre. Don Mariano Martí solicita nuevamente un destino en la Policía, y se le concede el 11 de Julio un puesto como celador del barrio de Santa Clara. En una escuela de este barrio es donde es matriculado José Martí.
José Martí, político y escritor
El joven Martí pronto se sintió atraído por las ideas revolucionarias de muchos cubanos, y tras el inicio de la guerra de los Diez Años y el encarce­lamiento de su mentor, inició su activi­dad revolucionaria: publicó una gacetilla El Diablo Cojuelo, y poco después una revista, La Patria Libre, que contenía su poema «Abdalá».
A los diecisiete años José Martí fue condenado a seis de cárcel por su pertenencia a grupos independentistas. Realizó trabajos forzados en el penal hasta que su mal estado de salud le valió el indulto. Deportado a España, en este país pu-blicó su primera obra de impor­tancia, el drama Adúltera. Inició en Ma­drid estudios de derecho y se licenció en derecho y filosofía y letras por la Uni­versidad de Zaragoza.
Durante sus años en España surgió en él un profundo afecto por el país, aunque nunca perdonó su política colo­nial. En su obra La República Española ante la Revolución Cubana reclamaba a la metrópoli que hiciera un acto de con­trición y reconociese los errores cometi­dos en Cuba. Tras viajar durante tres años por Europa y América, José Martí acabó por instalarse en Guatemala.
Se casó con la cubana Carmen Sayes Bazán y, poco después, gracias a la paz de Zanjón, que daba por concluida la guerra de los Diez Años, se trasladó a Cuba. Deportado de nuevo por las autoridades españolas, temerosas ante su pasado revolucionario, se afincó en Nueva York y se dedicó por completo a la actividad política y literaria.
Desde su residencia en el exilio, José Martí se afanó en la organización de un nuevo proceso revolucionario en Cuba, y en 1892 fundó el Partido Revo­lucionario Cubano y la revista Patria. Se convirtió entonces en el máximo adalid de la lucha por la independencia de su país.
Dos años más tarde, tras entre­vistarse con el generalísimo Máximo Gómez, logró poner en marcha un pro­ceso de independencia. Pese al embargo de sus barcos por parte de las autori­dades estadounidenses, pudo partir al frente de un pequeño contingente hacia Cuba. Fue abatido por las tropas realis­tas cuando contaba cuarenta y dos años. Martí es, junto a Bolívar y San Martín, uno de los principales protagonistas del proceso de emancipación de Hispano­américa. Además de destacado ideólogo y político, José Martí fue uno de los más grandes poetas hispanoamericanos y la figura más destacada de la etapa de tran­sición al modernismo, que en América supuso la llegada de nuevos ideales artísticos. Entre sus obras más cono­cidas Ismaelillo (1882), Versos libres (1878-1882), La edad de oro (1889) y Versos sencillos (1891), A mis her­manos muertos el 27 de Noviembre (1872), publicado durante su destierro en España, Martí dedica sus versos a los estudiantes fusilados en aquella fecha. Su única novela, Amistad fu­nesta, también llamada Lucía Jérez y firmada con el pseudónimo de Adelaida Ral.
Entre sus obras dramáticas desta­can Adúltera (1873), Amor con amor se paga (1875) y Asala. Cronista y crítico excepcional, hizo de muchos de sus textos auténticos ensayos, algu­nos de carácter revolucionario como El presidio político en Cuba (1871, El Manifiesto de Montecristi o su Diario de campaña.
Muere en combate en Dos Ríos, Cuba, el 19 de Mayo de 1895.

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