Corte Suprema de Justicia llama a indagatoria a expresidente Uribe

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Para muchos es el golpe judicial más importante de la Corte Suprema de Justicia en su historia.                                                                                                                     En 12 páginas quedaron consignadas las imputaciones que se le hacen al expresidente Álvaro Uribe Vélez y al representando a la Cámara Álvaro Hernán Prada. La sala de instrucción, conformada por los magistrados José Luis Barceló, Luis Hernández y Fernando Castro llamó a indagatoria a Álvaro Uribe Vélez por los presuntos delitos de soborno y fraude procesal.

En la tesis del alto tribunal se especifica un presunto plan para desorientar a la justicia, mediante la desviación de información, para hacer incurrir en el error a las autoridades en la toma de decisiones contra Álvaro y Santiago Uribe. Según la información presentada por la Corte, el representante a la Cámara Álvaro Hernán Prada también hizo parte del presunto plan y por dicho motivo fue citado a indagatoria.

Por medio de interceptaciones telefónicas, la Corte pudo establecer que Uribe utilizó los servicios del abogado Diego Cadena. Cadena era el encargado, con la ayuda de otras personas, de contactar a exmiembros de grupos paramilitares dentro y fuera de las cárceles del país, con el objetivo de conseguir ayudas jurídicas y vídeos que favorecieran a los intereses de los hermanos Uribe Vélez.

El expresidente Álvaro Uribe se refirió a los acontecimientos vía twitter, donde trinó: “Me siento moralmente impedido para actuar como senador y al mismo tiempo, adelantar mi defensa. Por lo anterior renuncio al Senado de la República y pido se me acepte la renuncia”.

El presidente electo de Colombia, Iván Duque, se refirió por medio de un comunicado a la decisión del senador del Centro Democrático, Álvaro Uribe Vélez, de renunciar a su curul en el Congreso de la República para asumir plenamente su defensa ante el proceso que adelanta en su contra la Corte Suprema de Justicia.

“Conocemos al expresidente Álvaro Uribe Vélez. Somos testigos de su honorabilidad, su rectitud, su patriotismo y su incuestionable servicio al país y al Estado de derecho. Somos respetuosos de la constitución y sus instituciones. El expresidente Uribe y todos los colombianos, deben contar con las garantías para ejercer plenamente su derecho a la defensa, gozando de su presunción de inocencia, en el marco del debido proceso”.

La colectividad del Centro Democrático, fundada y liderada por el expresidente y al que también pertenece el presidente electo Iván Duque, fue enfática y aseguró que estos eventos buscan desestabilizar al nuevo gobierno.

“Le pedimos al presidente Uribe que pese a las infamias, permanezca en su tarea de defender la democracia desde el Congreso. Le solicitamos que no renuncie. Somos millones de colombianos los que lo queremos y nos sentimos representados por él. Colombia lo necesita”, declaró la colectividad.

Dejar el Senado le permitiría construir con mayor facilidad un argumento de defensa basado en la polarización en torno a su persona, sin afectar el accionar de su bancada. Uribe sabe lo que hace: utilizar su poder para ir más allá del alcance de las instituciones.

Hay dos tipos extremos de personas ocupando la élite política de cualquier país. Están los que prestan su servicio para fortalecer las instituciones, y quienes utilizan las instituciones para fortalecerse. Uribe es un actor político ambiguo, ya que durante su estancia en distintos cargos del poder público ha desafiado y protegido la institucionalidad del Estado. El expresidente ha encontrado un equilibrio, donde es capaz de desafiar a la Corte Suprema y salir como el vencedor. De este modo ha logrado favorecer a todo su bancada y mucho de sus integrantes también se atreven a emular su juego, bajo el marco de la selectividad, porque son conscientes de sus alcances políticos. Son herederos de una larga tradición política colombiana, no es algo que se haya descubierto recientemente, pero que claramente ha sido perfeccionado.

La noticia ha tomado por sorpresa la agenda política colombiana. La oposición denuncia la manipulación del poder público por parte del expresidente y le solicitan a la Corte Suprema de Justicia que sean ellos quienes lleven el caso, y no la Fiscalía, mientras que el uribismo asegura que todo es un montaje, como consecuencia de la persecución política que padece el expresidente y confían en la honorabilidad del mandatario y las instituciones.

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